imagen de la vida

diciembre 16, 2007

Me despertaba cada vez más temprano, hasta que logré despertarme antes de dormirme, eso sí que fue una vuelta novedosa al asunto. Dormía al revés, pero en el sentido del tiempo. Sé que es difícil de entender. Habría que poder ver el tiempo entero como un paisaje, como un cuadro, una pintura, el presente sólo un punto en el cuadro. ¿Cómo no pensar que si el pasado está irreversiblemente dibujado, el futuro también? Claro que el pasado podría ser un loco invento de tu imaginación. No quiere decir que no hayan pasado las cosas que sabemos que pasaron, no es eso, pero ¿dónde están? En el pasado, me dirás; bueno, no hay tal soporte, como si el pasado fuera unas grandes galerías llenas de sucesos archivados, como esas donde finalmente va a parar el Arca Perdida que encuentra Indiana Jones, llenas de cajas iguales que contendrían todo lo ocurrido. No existe nada a lo que pueda llamarse pasado, y todo esto que estamos teniendo ahora es otra de esas malditas confrontaciones lingüísticas. Me dirás, claro, en ese sentido no existiría pasado, cierto, pero después de decirme eso, vas a seguir viviendo como si nada, igual, pensando en tu pasado y en tu futuro de la misma manera de antes. Por eso es inquietante el deja vu, porque por un instante tenemos la experiencia de quiebre de la lógica habitual del tiempo. Vivimos la sensación de que ya hemos vivido un momento, hace tiempo, como quien reconoce una canción o una cara. Pero esto lo sabe cualquiera, y dice: deja vu, yo mismo me hice una explicación que lo hace encajar plenamente en la lógica habitual, con lo cuál me pierdo uno de los últimos sofocones místicos que me quedaban, si es que me queda alguno.Uno de los subproductos de mi vida cotidiana es éste: escritos. Ya los deshechos no son lo que eran, la frontera entre desperdicio, o excremento, y materia prima, es puramente relativa, lo que es el residuo de un proceso, es el incoming de otro. Podría de alguna manera considerar que hubiera algún valor en reciclar estos detritus, en darle una forma, pero no maquillarlos para que no se note que vienen de días distintos, que buscan metas distintas, que en cada parte nunca aspiraron a ser más de lo que son, ninguna parte que supiera ser una parte de un todo… tampoco he visto nada que se parezca a un todo, pero la pretensión de todo, la pretensión de ser un algo acabado, como el 99 por ciento de los libros… vuelvo sobre el tema una vez más, porque tampoco lo veo claro yo: qué tiene de malo pensar una obra en los cánones establecidos, con su orden, sus etapas, su principio, su fin, sus reglas, su delicada simulación de la realidad, su preocupada verosimilitud, su entrada y su salida… tiene de malo que es como un engañabobos, da una imagen de las cosas, (una interpretación de los significados), facilota y que llevada a la vida, resulta frustrante, al mismo tiempo que es el paliativo opiáceo contra esa misma frustración que provoca mediante el fomento de una cosmovisión. La cosmovisión del relato, la vida como relato. He vivido el perpetuo trabajo de intentar hacer encajar mi vida en relatos, para ello consumía relatos, donde compararme, a modo de espejos: podría ser que yo entonces haya hecho esto porque después viene una época en la que qué se yo… por ejemplo, ayer mismo, mi amigo F1, me decía que al final este fin de semana fuimos para atrás, como dice él, porque no salimos de noche, pero bueno, habrá sido para tomar embión, para tomar más carrera para un salto que daríamos esta semana; eso es construirse un relato, o un capítulo. Finalmente no habrá salto y vendrá la frustración, el error va a estar entonces en uno, que no estuvo a la altura de su relato, entonces uno podrá construírse un relato del fracaso en el que encaje mejor, al modo Bukowsky, y no plantearse seriamente la pertinencia de concebir la vida como relato. La cuestión sería: ¿de qué otro modo se puede concebir la vida?, ah, amiguitos, de eso se trata todo esto, de eso se trata escribir así, mostrar los excrementos escritos de la sucesión de días, tal vez aparezca algo que no sea el relato, o al menos, El Relato. Porque cada día de estos lo más probable es que haya algún relato, y lo más probable es que haya incluso la repetida intención de encajar en un mismo relato que se resiste, entonces tendremos las pruebas contundentes de la teoría esgrimida anteriormente, pero no quiero que se trate de eso, porque si me dedico a recopilar esos intentos frustrados, no van a ser más que la otra cara de la moneda: no se dice nada con decir que uno fracasa en encajar en el relato más que construir un Gran Relato del Fracaso. Que sería una alta falsedad, pues el material está plagado de éxitos, que precisamente lo son cuando han escapado de todo este merengue del relato, que al final lo estoy convirtiendo en relato de tanto atizarle con el florín. Olvidémonos de este embrollo. Quise decir porqué no puedo escribir algo “normal”, porque para eso ya están los cuatrocientos mil millones de libros al año que se escriben.Claro, que ya lo advierte Lyotard, esto no va a tener público. Pues bien, peor para el público. Yo por lo menos intentaré hacer lo que me corresponde que es hacerme cargo de lo que a mí me parece.

10 Responses to “imagen de la vida”

  1. ambrosio castro Dijo:

    yo no se si no va a tener público. público no es masividad. público no es quien esperás que te vea. y sí, tal vez peor para el público. igual que quien abra este coment. se irá con las manos vacías, o escribirá un coment que yo tal vez nunca lea, pero al menos funcionará un cierto diálogo múltiple, alguien contestará a quien no ha preguntado, y así hasta que un buen día esto seguirá sucediendo o no sucederá más o sucederá de otra manera.

  2. ambrosio castro Dijo:

    esto del relato de la frustración es muy cierto. a mi me pasa pero descubro que hay mejores maneras de (re)presentarse. creo que eso se vale de la metonimia. el relato del fracaso es una manera de (a ver que manera menos peor encuentro para decir una idea totalmente abortada) salirse del juicio de los demás sacrificandonos nosotros mismos.
    el relato del fracaso es con respecto a un ideal. por eso no está mal construirse relatos desde la historia y no desde la ciencia ficción. (esto también puede verse al revés en cualquier momento que se desee).
    el tema es como el fracaso se puede utilizar para lo contrario, para evidenciar el fracaso de el rece’ptor por llamarlo así.
    estar realmente hecho mierda donde no hay manera de llevar un relato a buen puerto salvo a un psiquiatra como me pasó a mí, ambrosio castro, eso si es un fracaso.

  3. pabloid78 Dijo:

    el tema del fracaseo no fue usado “para evidenciar el fracaso del receptor”. Habráse producido una identificación, pero hablaba de no poder encaajar el fracaso ni en un relato del mismo, por intrascendente, por fracaso defectuoso, por fracaso insuficiente, si usted quiere. Tal vez usted tenga más suerte, ambrosio, y su fracaso sea un “verdadero” fracaso, es decir, encaje en un relato de fracaso, aunque no sea usted quien diga ese relato

  4. ambrosio castro Dijo:

    1- no dije que el tema del fracaseo haya sido usado por usted para evidenciar nada.
    2- habrasé producido una identificación.
    3- entendí bien el que hablaba de un fracaso del relato mismo.
    4- no es una suerte tener un verdadero fracaso del relato.

  5. ambrosio castro Dijo:

    1- no dije que el tema del fracaseo haya sido usado por usted para evidenciar nada.
    2- habrase producido una identificación.
    3- entendí bien el que hablaba de un fracaso del relato mismo.
    4- no es una suerte tener un verdadero fracaso del relato.

  6. Necium Dijo:

    la suerte que decía es la de tener un relato de fracaso, como tiene Bukowsky, por ejemplo. No lo del punto 4, un fracaso del relato, que es lo que yo tengo.

  7. ambrosio castro Dijo:

    No se que relato pretenderá hacer usted necium, tal vez un gran relato, porque no creo que sufra de un fracaso del relato. tal vez logre si se empeña, un bonito relato del fracaso. crear un relato del fracaso ya es salirse del fracaso del relato. no es una paradoja sino una salida, un nacimiento. y no digo una concepción, porque como usted sabrá, intentar pensar desde la concepción de una idea suele chocar con numerosas barreras anticonceptivas.
    y aquí, ya que no soy “el gran moderador” de este blog, le invito a hablar de las barreras anticonceptivas del pensamiento, las cuales, permiten muchos polvos felices.

  8. Necium Dijo:

    ¿se refiere usted a la idea de que nadie concibe sus ideas, sino que se las “apropia”? estoy de acuerdo con eso, somos todos expropiadores de ideas. solo que algunos que las firman, las lucran, vivn de ellas. me encantaría vivir de juntar ideas que andan por ahí y venderlas como compsitum neciano, no me parece peor (evil) que cualquier otro modo de supervivencia. pero por cierto, aquí no hay moderador, los comentarios son publicados instantáneamente, a lo sumo el que activó el blog y se tomó la molestia de desmalezar esta parcela de ciberespacio podría llegar a ofenderse mucho y eliminar un comentario tras haber sido publicado, pero un rastro electrónico siempre quedará, nada desaparece.

  9. Necium Dijo:

    hubo un tiempo en que me sentía fracasado, y trataba de encajar en un relato de fracaso. en eso fracasaba, y sí, el relato del “fracaso en hacer relato del fracaso” es un relato logrado.
    pero ya me es extraño, tal vez era la salida.
    ahora ya pretendo alguna otra cosa, que prefiero no analizar porque lo que me gustaría es dejar de andar pretendiendo (eso dice el zen que es lo mejor, que se yo)
    … una supervivencia basada en mi creatividad, (creatividad es una palabra chota, me refiero a esos compositum de ideas que vuelan; empacarlas y exigir una retribución por el packaging, que al fin y al cabo, es el auténtico producto, eso busco) Por supuesto que ya no sé si esto es “ideológicamente” correcto. es eso o trabajar en el negocio de alguien, o auto-excluirse, que no creo que sea una opción que los humanos toman por voluntad propia.

  10. Hambris Castratis Dijo:

    el tema que parece escaparse es que el fracaso no viene de algo que se hizo sino de algo que no se hizo. no hay fracaso porque hemos tomado un camino equivocado sino porque no hemos tomado el camino que deseábamos.

    “ideas que vuelan”. yo diría que se escapan. porque se escapan estas ideas? porque están crudas. son apariencias, o apariciones. formas fantasmagóricas que asemejan precipicios, cuando sólo tenemos la altura de la cama al piso.

    todo ese enjambre de ideas aparentes no son más que olvidos. otra forma del inconciente como el lapsus. y lo dejo para después porque se me está complicando, habrá que pensarlo.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s